Necesito espacio…

🗣️ Pedimos espacio, pero… ¿y cuando nos lo dan?

A veces pedimos espacio en una relación, amistad, en el trabajo… Aire, un respiro, tiempo para aclarar las ideas, reencontrarnos con nosotros mismos…

Y a veces… sorpresa!! Nos lo respetan! Nos dan ese espacio que hemos pedido… bien!

Y a veces pasa también que.. a la alegría de que nos lo den y nos sintamos respetados aparece algo dentro de nosotros que se remueve, ay! Uy!
Pedir espacio es valiente, pero recibirlo puede sentirse como un abismo: ¿qué estará pasando del otro lado de este espacio que tanto quería?, ¿y si se olvidan de mí?, ¿y si descubren que están mejor sin mí?… y si…?
Esperamos que el otro permanezca ahí, aunque sea desde la distancia. Nosotros necesitamos reflexionar! El otro no! Queremos libertad, pero también seguridad. 😉

Boom! Paradoja!: necesitamos aire, pero tememos el vacío.

La psicología nos ofrece algunas pistas para entender esto… Según la teoría de la jerarquía de necesidades de Maslow, después de cubrir nuestras necesidades básicas, buscamos pertenencia y amor. Anhelamos conexiones profundas, pero también autonomía. Este equilibrio entre intimidad y espacio personal es esencial para nuestro bienestar emocional. (¿Lo queremos todo? Puede ser…)

En filosofía, tenemos por ejemplo al amigo Jean-Paul Sartre que decía que «el infierno son los otros», sugiriendo que la convivencia puede ser fuente de conflicto. Pero, también él sumergido en la paradoja, reconocía que es en la relación con el otro donde nos encontramos sentido y definición. Ay Sartre… si levantaras la cabeza y leyeras nuestros chats de WhatsApp!

Están también los juegos psicológicos… no vamos a pasarlos por alto… Cuando alguien pide espacio y en realidad no lo necesita porque a solas no tiene nada que hacer, solo quiere comprobar si el otro se asusta, si le busca, si lucha por quedarse. Es una solicitud de validación… poco clara. Con resultados inesperados.

Entonces, ¿cómo navegamos esta dualidad?

Se me ocurre que tal vez a través de una comunicación honesta: expresar no solo la necesidad de espacio, sino también los temores que ello conlleva… y en la confianza: creer que nuestras relaciones son lo suficientemente fuertes como para soportar la distancia sin desmoronarse, y asumir si no es el caso (esto es vital).

Al final, pedir y otorgar espacio es un acto de amor y respeto mutuo. Es reconocer que, aunque caminemos juntos, cada uno tiene su propio sendero que recorrer.

Pero somos taaaaaan humanos! 😊

Abrazos a todos, ¿hablamos un rato sobre esto? 💬✨


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